Detalle de la playa de La Concha en San Sebastián, con una caseta azotada por el viento y los parasoles cerrados, me hacen pensar en otros tiempos en los que la gente en la playa estaba tapada hasta el cuello y con unas calabazas en la cintura. Igualmente tiene su encanto, la disposición simétrica, que no se aprecia en su totalidad en la fotografía, era maravillosa, los colores típicos marineros y el buen estado de conservación le dan un toque único.
Normalmente a las playas que voy no tienen estas casetas pero en cualquier caso poder tumbarse al sol sin preocupaciones durante algunos breves instantes no tiene precio.
Mañana otra foto
No hay comentarios:
Publicar un comentario